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viernes 22 de febrero de 2008

Una pequeña reflexión

La ciudad me da asco. No entiendo por qué el ser humano se aprieta, se amontona, se empuja, se estorba, se maltrata, se agobia y se queja; como si no fuera él mismo el único responsable de su miseria. Habiendo tantas cosas para hacer, tantas alternativas, acá todos parecen preferir la monótona rutina. Todos parecen vivir para trabajar, cuando debería ser al revés. Hordas de oficinistas se levantan todas las mañanas para asistir religiosamente a su trabajo en el mismo cubículo de siempre. Todos los días. Todos. ¿Será porque les da seguridad? Me pregunto, ¿seguridad de qué? No puedo evitar ver a la sociedad toda como análoga a una colonia de hormigas, si no fuera por un detalle; ellas trabajan sin parar, día y noche por el bien de todas, para asegurar la supervivencia de la especie. La diferencia es que esos pequeños seres parecen tener una razón ¿Pero nosotros? No logro entender el motivo, dudo si existe sea siquiera un décimo de noble que el ellas. El hombre es egoísta por naturaleza, sin embargo se somete a su propio esclavismo sin motivo aparente más que el de cumplir con aquel estilo de vida que, de chico, le inculcaron como el correcto. Entonces uno va, derechito por donde le dijeron que había que ir, sin preguntarse que será del resto del paisaje. Sin detenerse a observar lo que lo rodea, sin saber que hay mucho por hacer en la vida más que siempre lo mismo. Somos nosotros únicos responsables de nuestra desgracia, de nuestra miseria, y es tiempo de que el hombre se de cuenta de ello. Ese tiempo es hoy, ahora, tenemos toda una vida para hacer la diferencia, pero no más; porque bien sabemos que, finalmente, la muerte nos iguala a todos.


Acá les dejo un tema que trata con cierta comicidad lo que traté de decir recién. Escuchenlo, no tiene desperdicio!

Asado Violento - Bancario

miércoles 20 de febrero de 2008

Historia de amor y odio (sobre todo este último): Corolario

La química es para las ciencias exactas, lo que la regligión para las ciencias sociales. Se inventó para dar explicación a ciertos fenómenos incomprendidos, pero cada vez se vuelve más complicado mantener la química de pié, que encontrar otra explicación racional a dichos fenómenos.



Ferra (proyecto de ingeniero y filósofo contemporáneo)


Odio química. Llena de exepciones y reglas. Cuando pensás que entendiste todo, aparece fulano y te dice "no, porque a determinadas condiciones de presión y temperatura, esto se comporta de esta otra forma". "No siempre", "a veces", "depende" y "salvo que...", son las 'preposiciones' más usadas de toda la química, orgánica e inorgánica. Y no me hagan hablar de la nomenclatura...no me quiero enojar.

martes 19 de febrero de 2008

Primera parte: Los ninjas

El otro día estaba esperando el tren tigre-retiro, cuando de pronto veo que en el andén se encontraba una persona no vidente tanteando el terreno con su bastón blanco. Lo venía mirando de reojo porque pensé "este en cualquier momento se va a la mierda". Y no estaba equivocado, justo cuando se acercaba el tren, veo que el lisiado realiza un brusco cambio en su trayectoria y se dirige de lleno hacia el vacío. "Se va a la goma!" pensé, así que rápido como pendeja de catorce años, salí disparado en busca del viejo. El tipo estaba a punto de caer cuando lo agarro del brazo y logro mantenerlo de pié. En eso se da vuelta y me dice "que haces pelotudo? no ves que me quiero tirar? Se nota que no sos ciego, cabeza de p*ja" y me propina una toma yudoca que me revolea por el aire y me manda de jeta a las vías. Cuando logro reincorporarme veo que el tren estaba a diez segundos de hacerme Puppy Chow. Menos mal que llevaba conmigo mi garrocha de bolsillo. La saqué y, cual atleta olímpico, pegué un salto de cinco metros, logrando así esquivar la muerte. Estaba en el aire, y el tren ya casi terminaba de pasar debajo mío, cuando me llevo puesta una paloma y caigo sobre justo en el techo. "Que leche..." pensé, y me agarré como pude del aire acondicionado (acá los trenes tienen aire, gordi). Como puedo, estiro un poco una mano y, usando el casco de albañil que llevaba puesto a modo de masa, rompo el vidrio del vagón y me mando adentro. "Zafé", me dije. En eso veo que se acerca un vendedor ambulante y me ofrece unos auriculares. Como había perdido los de mi walkman hace poquito, me compre un par. Los enchufé para escuchar mi cassette de los Parchis, y resulta que uno no funcionaba. "Estos japoneses del orto no pueden hacer unos putos auriculares como la gente". No se por qué carajo pienso en voz alta...Se da vuelta el ponja que estaba atrás mío y me tira un gancho cual Mortal Kombat, por suerte alcanzo a esquivarlo y le propino un piquete de ojos, cuando veo que aparecen diez ninjas negros con cara no muy simpática. Uno me tira una voladora, me agacho y 'paaaaaaa' piña en los huevos. Cae de culo, y viene otro atrás embaladísimo con las espaditas de Rafael gritando "la colcha de tu viejaaa", ahí nomás hice atrás-abajo-adelante+piña alta y le surtí un 'abuken' en la napia que lo tiró sobre un hombre de Olé bajo el brazo. "Ahí se ven" mandé, y me tire de cabeza por la ventana al grito de "chiva calenchu, los chinos tienen más historia que ustedes putos". Caí, rodé por el terraplén, y miré hacia donde siguió el trén para asegurarme que no me seguía ningún oriental, cuando veo una estrellita ninja que venia directo hacia mi. Pensé que era el fin, así que cerré los ojos como buen maricón que soy. Para mi sorpresa y total desconcierto, al abrir los ojos seguía ahí. No podía entender que había pasado, cuando veo que al lado mío estaba Martillo Hammer, poniendo cara de guacho, quien había detenido la estrellita con la boca. Lo miro con cara de sorpresa y me dice "Que te pensás perejil, que después de parar balas así, no voy a poder frenar una puta estrellita ninja?". Acto seguido, le dí las gracias y le pregunté por qué carajo le habían puesto Martillo Martillo a la serie (Hammer en ingles quiere decir martillo), a lo que riéndose respondió:

Que? No sudaca boludo, Sledge quiere decir 'trineo'
- Pará gringo bobo - me defendí-, acá tu serie se llama Martillo Hammer"
- Me estás jodiendo?
- No titán, querés un chicle?
- Uuuuhhh, me calenté para el carajo. Ya me van a escuchar esos forros de Telefe. Los voy a fajar a todos, y vos me vas a ayudar.

En ese entonces me pareció mucho más divertido acompañar a Martillo Martillo (desde ahora MM) en su cruzada contra la estupidez involuntaria de la gente poco capacitada que seguir mi camino a la facultad. Además me estaba apuntando con ese socotroco que tenía de arma, digamos que muchas opciones no tenía.

MM intentó frenar un tacho al grito de "taxi! bájese del auto que estoy re caliente, no ve?". El tachero no le hizo caso y ahí nomás le pincho las cuatro gomas.

Nos terminamos tomando el 60.


[Continuará...]

lunes 18 de febrero de 2008

Anhelo

Te busco. Te busco entre las sábanas que yacen deshechas en mi cama, pero no encuentro más que deseos de verte. Siquiera un cabello oscuro. Nada. Lo que daría por una sonrisa tuya, una mirada de esas, cualquiera de ellas, todas son hermosas por igual. A veces salgo a caminar por las noches y te pienso. Te pienso una y otra vez, me encanta tu sonrisa. Es esa naturaleza arquitectónica, esa perfecta combinación de dulzura y simpatía que la vuelven irresistible, y a vos más hermosa aún. Qué clase de ser despiadado y sin corazón podría decirte que no?. Sos perfecta. Me podes. A veces pienso que no te merezco, que si realmente te quisiera tanto como digo, no debería perseguirte. Debería dejar que encuentres algo mejor. Pero soy egoísta, te quiero para mí. Te quiero. Es que en el fondo sé que no se puede querer más que esto. Sos todo. Te abrazaría con el alma si pudiese, me entregaría por completo al sabor de tus besos, a tus caricias, al olor de tu piel al despertar en mis brazos, a esa paz que conlleva tu expresión al dormir, a esa boca que me vuelve loco. Acaso puede un simple mortal pedir más?. Me harías el hombre más feliz, sabés?

Mi cita perfecta...

"te amo..."



-Ella

sábado 16 de febrero de 2008

Historia de amor y odio (sobre todo de este último)

Para que no se preocupe msr (autora de Pancitos) y continuar un poco con el tema del día de los enamorados, les dejo una historia que poco tiene que ver con golpes, muertes, moretones y política (?).

Todo comenzó allá por el dos mil cuatro. Yo tenía mucho pelo en la cabeza, Britney Spears estaba en su auge, y me encontraba feliz por haber comenzado la facultad. A diferencia de muchos que dicen extrañar la secundaria, al terminar quinto año saboreé la libertad como nunca antes lo había hecho. Al fin quedé libre, y de buena manera. Entonces me inscribí en Ingeniería en la Universidad de Buenos Aires, con muchas expectativas, muchas ganas de aprender y conocer gente nueva. Si mal no recuerdo, fue durante el segundo cuatrimestre de ese año cuando la conocí. Debo admitir que nunca me cayó bien, la odié desde el comienzo (malditos prejuicios). Es más, nunca cruzamos palabra, al menos no hasta que fue terminantemente necesario, pero siempre nos miramos de reojo. Dos veces por semana nos encontrábamos en la misma aula del segundo piso de la cede de Martinez. Recuerdo pasaba horas y horas haciéndome el sota, me creía demasiado bueno para ella. No le daba pelota, y si se notaba que no lo hacía, mejor. Así pasé el primer año, esa fue mi relación con ella. Si, se puede decir que la subestimé, pero con el tiempo uno crece y va reconociendo sus errores. Es el día de hoy que me mando las mil y una, y en ese entonces era aún más pichón que ahora, así que ni hablar...

El CBC era el mismo para todo exactas e ingeriría, por lo que nuestra historia podría haber terminado ahí...sin más; pero tuve la suerte de volverla a ver al año siguiente. Ella estaba más grande, tenía más atributos, por decirlo de alguna manera, "más contenido". Y yo, yo era el mismo goma de siempre. Algunas cosas habían cambiado, pero de todas formas seguíamos mirándonos de reojo, y yo me llenaba la boca hablando mal de ella con mis amigos. Como si la conociera! Pero el destino ya estaba marcado. No había vuelta que darle, estaba claro que íbamos a terminar juntos. De hecho estuvimos...dos veces...Debo decir que no fueron de mis mejores desempeños. Sin exagerar, puedo decir que me perdonó la vida. Podría haberme hecho quedar pésimo frente a todos, pero me sorprendió. Se portó como ninguna lo había hecho hasta el momento. Pero dicen que el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra. Y yo no soy la excepción. Y como pichón que fui, me hice el banana con mis amigos, con quienes conocía, y hasta con mis viejos.

Hace solamente un año que terminamos, por lo que se puede decir que nos seguimos viendo más de lo que cualquiera hubiera imaginado. Es más, ya casi la había olvidado; y digo casi porque si fuese así no estaría escribiendo esto.

El lunes me encuentro con ella. La verdad ya no tengo miedo, pero les estaría mintiendo si les dijera que no tuve pánico hasta hace horas. Creo que me mentalicé. Lo hecho, hecho está, no se puede volver el tiempo atrás.

Llegué hasta donde estoy debido a una sucesión de hechos fortuitos, no es que sea un genio ni mucho menos, de hecho nunca aprobé una evaluación de química en mi vida.

A esta altura ya no hay más nada que hacer, así que deséenme suerte para el lunes, espero aprobar el final! Nosotros nunca tuvimos mucha química. :)




"Uhhhh, ahora van a ver...para que aprendan, hijos de p*ta!!"

Solo quería que vean que no son ni siquiera las 8 de la mañana del sábado y no solo estoy despierto, sino que tampoco estoy borracho.

Que tengan un lindo día, después cuelgo algo como la gente (seguramente cuelgue algo con resaca, después de todo es sábado, no?)

PD: El título es por Esperando la carroza, no se si recuerdan la escena...no es nada personal, ustedes saben que los quiero :)

jueves 14 de febrero de 2008

No todo es color de rosa...

Todos suben algo de San Valentín, y yo no quería ser menos. Así que acá les dejo algo que escribí para la ocasión. No voy a adelantar nada porque sino pierde la gracia, solo voy a decir que es una mirada distinta al tema en cuestión. Para aquellos que, como yo, estamos solteros, no olvidemos que no todo es color de rosa jaja.






La escena ocurre en un sótano. Se pueden ver algunas cañerías en mal estado gotear en el fondo. La pared está cubierta de azulejos blancos, sucios y con algo de moho en las juntas debido a la humedad del lugar. Se nota que no es un área muy concurrida, y que hace tiempo no recibe mantenimiento adecuado. Hay una cámara de video situada sobre un trípode en el medio del sótano.

La toma se ve desde el punto de vista de la misma, en blanco y negro. Se puede ver el marco del display y en el rincón superior izquierdo la leyenda "REC".

[Él aparece por un costado y se dirige hacia la cámara. La prende, pasa la mano por el lente y se asoma para cerciorarse de que la luz roja está encendida. Luego se pone en cuclillas delante de la misma]

Él: Bueno amor, te quería dedicar esto. Sabes que día es hoy? Si, jueves, pero qué jueves? Catorce de febrero gor, sabes qué significa, no amor? [Sonriendo a la cámara] Sí es San Valentín! Y vos que decías que nunca te sorprendía. Bueno, estuve pensando, y qué mejor día que éste para hacerle una sorpresa al amor de mi vida? Porque sabes que te quiero más que a nadie en el mundo, no?

[Inclina un poco la cabeza, y se ríe apenas] Siii, claro que lo sabias! Si yo me encargué de que lo sepas todos y cada uno de los días que llevamos juntos! Porque te amo, te amo más que a nadie en el mundo, te amo más que a la vida misma! Por vos haría cualquier cosa, y lo sabes, no cuchi? Te acordás cuando vos dijiste que querías verme, y yo estaba en la costa, pero volví, volví para verte y te toqué el timbre al otro día y vos me abriste, y estaba yo parado en la puerta con un caracolote enorme que te había traído de allá? Tal como a vos te gustan, asi grandotes, porque decís que te recuerdan al verano cuando te los ponés en la oreja y escuchas el ruido del mar y el viento y te gusta todo eso. Yo se que te gusta gor, ves? Siempre fui muy atento, estuve siempre que me necesitaste, siempre que te sentiste mal, siempre que quisiste hablar de algo, sin importar que fuera yo siempre te presté una oreja, o un hombro para llorar cuando querías llorar. [Sonríe nuevamente, los músculos de la cara se tensan y abre los ojos de par en par] Y ASÍ ME PAGÁS? ACOSTANDOTE CON ESE HIJO DE PUTA ME PAGÁS?! QUE TE CREES QUE SOY PELOTUDO GOR?! EH?! TE CREES QUE SOY PELOTUDO?!?! QUE NO ME DI CUENTA AQUEL DIA QUE VOLVÍ Y TE TOQUÉ EL TIMBRE QUE ESTABAS CON OTRO??! NOOO, QUERIDA, SERÉ MUCHAS COSAS PERO NO SOY NINGUN BOLUDO PENDEJA, QUE TE QUEDE CLARO! NO ME COMO LOS MOCOS! YO TE VI, TE VI CON ESE CONCHUDO DARTE UN BESO EN LA PUERTA!! ASI QUE COMO TE PROMETÍ, ACÁ TENÉS MI REGALITO, ESPERO QUE TE GUSTE TANTO COMO ESE HIJO DE PUTA!! DECILE A LA CÁMARA LO QUE TE DIJE, DALE, CONTALE A ESE HIJO DE PUTA LO QUE HIZO, QUE SEPA QUE ES SU CULPA POR METERSE EN EL MEDIO [Completamente fuera de sí, gira la cámara 180° de un manotazo]

A través del lente se puede ver a una chica de unos veintitrés años, tez blanca y pelo lacio negro, atada a una silla de pies y manos. Tiene moretones en la cara y un derrame en el ojo izquierdo. Su cuerpo tiembla fuera de sí.

Ella: [Entre sollozos] Mi nombre es Carmen. Tengo veintitrés años y me van a matar.






PD: Dado que el cuento anterior causó cierto revuelo sobre si era un chico golpeado o no (aclaro, no lo soy ni lo fui jamás), no quiero que pase algo similar con este, así que aclaro que no tiene ninguna relación con mi vida, es simplemente un cuento, quise contar una historia. De donde saqué la idea? Quien haya visto la película Tesis sabe de que hablo. Espero les haya gustado, y feliz San Valentín para todos! :P

No quise



Acurrucado en una de las esquinas de mi cuarto, pienso. No puedo evitarlo. Todo se ve tan grande, tan oscuro y aterrador. Miro hacia arriba y las paredes parecen caer sobre mí, la puerta entreabierta deja entrar un rayo de luz que divide mi cabeza casi por la mitad. Da justo sobre mi ojo, abierto de par en par, atento al más imperceptible movimiento. El display, de la video titila las 00:00, y la estática del televisor dibuja manchas sobre mi cuerpo, como gusanos que parecen retorcerse, agonizantes.

A través de la ventana puedo ver como la luna desaparece detrás de densas nubes negras. Pensar que minutos atrás era una noche estrellada y ahora está tan lejos de serla como cerca está la tormenta que se avecina. El viento sopla cada vez con mayor intensidad y logra atravesar los burletes de mi ventana. Poco a poco comienzo a sentir como el frío invade mi habitación. Se me eriza la piel, y cierro los brazos sobre mi pecho en un intento por mantener la temperatura corporal. Hace frío, este año el invierno no perdona, menos esta noche.

La cara me arde como si estuviera apoyado contra una hornalla que estuvo prendida largas horas. Un corte sobre el lado izquierdo la recorre desde la sien hasta el maxilar. Otro, más abajo, rasura mi cuello unos diez centímetros. Al tocarme puedo sentir la profundidad del corte. La piel al rojo vivo parece latir, y la sangre cae al piso a tal ritmo que tengo miedo de que ésta sea la última. Siento ganas de gritar. Gritar tan fuerte como me sea posible, con suerte alguien me escuche, pienso. Pero reprimo las ganas, pues sé que él también lo haría.

Por un instante todo parece tan tranquilo. Silencio. El viento parece callar, pero sé que no durará. Todo es silencio, salvo por el incesante goteo de mi sangre que lentamente se abre camino por mi cuerpo hacia el suelo. Siento frío. Cada vez más intenso, y la vista se me comienza a nublar. No, no me puedo desmayar, no ahora, tengo que mantenerme alerta.

Un trueno ensordecedor me hace volver la cabeza hacia atrás. El viento volvió a soplar, esta vez abriendo la ventana de par en par. Las cortinas no parecen poder soportar tal tempestad por mucho tiempo. La puerta golpea contra el marco haciendo saltar la pintura del mismo, cuando la oscuridad de mi cuarto se ve interrumpida por un súbito rayo que resplandece como un reflector estroboscópico. Sé que no falta mucho para que se largue a llover, la tormenta es inminente, y yo por que todo vuelva a ser como antes, ruego por que él no vuelva.

Trato de concentrarme, de enfocar mis sentidos. Sé que no soportaría otra golpiza como esa. Me arde la cara, tengo los pies helados, y los tres cortes sobre mi espalda dejan marcas de sangre sobre la pared blanca de mi habitación. Papá se va a enojar. Sé que es mi culpa, no debí apoyarme sobre la pared. ¿Qué le voy a decir? Espero que me perdone, fue sin querer, lo juro…el miedo no me deja pensar con claridad, y eso vuelve las cosas peores.

De pronto ese ruido, escucho el inconfundible chirrido de las escaleras. Es él. Estoy seguro. ¿Cómo le explico que no fue mi intención? ¡Papá no quise hacerlo, no fue mi intención! Grito para adentro, en vano, intento no llorar. Las lágrimas se mezclan con la sangre de los cortes y me arde. Ya subió, puedo sentir los pasos aproximándose a mi habitación.

Precedido por un trueno ensordecedor, la lluvia comienza a caer tan fuerte que casi puedo sentir las gotas atravesar el tejado. Las cortinas flamean como si se avecinara un huracán. El chiflido del viento perfora mis tímpanos y yo me hago cada vez más chiquito en mi rincón. Está ahí, detrás de la puerta…casi puedo sentir su respiración.

Lentamente veo girar el picaporte, y la puerta abrirse de par en par. La luz del pasillo refleja su sombra que me cubre por completo. Puedo ver como sostiene su revolver con la mano derecha. Sin decir nada, camina dos pasos hacia mí, y con tranquilidad levanta el brazo y me apunta directo a la cabeza. Miedo, jamás sentí tanto miedo en mi vida.

¡Perdoname papá, perdoname!

El display de la video marca las 00:12, hora de mi muerte.

domingo 10 de febrero de 2008

Invaluable

Pensé que jamás volvería a escribir. Que mi pequeño cerebro se había quedado sin ideas. Que no existía nada en este planeta capaz de hacerme escribir siquiera dos líneas seguidas. Pensé que no tenía más alternativa que ponerme un kiosquito.

No podía estar más equivocado. Lo que paso anoche fue INCREIBLE. Tan así que me permití escribir en mayúsculas. Tan así que a pesar de lo trágico, me doy licencia para compartirlo con ustedes. Para proteger las identidades de los sujetos involucrados, voy a ponerles nombres de fantasía.

Resulta que estábamos todos (mis amigos y yo) en el cumpleaños de Jean Claude "no me mido" Van Dam. Entre la multitud de ebrios, se encontraba mi queridísimo Mariano "despelote" Clos, quien portaba el "collar del desequilibrado", collar que él mismo confeccionó con un cartel de baño de hombres y un improvisado hilo de caja de pizza, el cual colgaba prepotentemente de su cuello y él llevaba con actitud de "si, tengo un cartel de baño de collar y no me pesa". Luego de un pre como corresponde y de haber liquidado todas las bebidas con graduación, nos dirigimos hacia el bolichón. Como la entrada era un tanto cara y el sobreprecio superaba claramente el 0,9% de inflación expuesto por el INDEC, terminamos en el barliche adyacente y nos volamos la peluca, como era de esperarse.

Pero permítanme rebobinar un poquito. REW', azdsnduihgdajkshbdasieip "... nos dirigimos hacia el bolichón". En el camino, vemos como de pronto, apurando el paso en la recta, nos pasan dos divinas señoritas trabajadoras del sexo (travas, claramente). Rápidas resultaron las señoritas, igualmente rápida e inesperada fue la reacción de "despelote" Clos quien, rindiéndole homenaje al collar que llevaba puesto, ya estaba caminando junto a las chicas, con un brazo sobre el hombro de cada una. Lamentablemente no pude oír la charla que entabló Mariano con ellas, pueden imaginar la charla más bizarra que se les ocurra, retorcerla, sumarle 5, elevarla a la sexta, y posiblemente se acerquen aunque sea un poquito a lo que les dijo.

Acto seguido, "despelote" Clos se acerca con las susodichas y una sonrisa de proxeneta, e invita a "no me mido" Van Dam a participar de la charla, quien accede sin ofrecer resistencia. Fue entonces cuando las señoritas comenzaron a jugar en off-side. Yo no ví más que a mi amigo Clos nadando en un mar de enormes tetas, con una sonrisa de oreja a oreja y las risas de todos de fondo. Así de rápido como vinieron, pasó un auto, se subieron, y desaparecieron en la oscuridad del microcentro. "Que carajo acaba de pasar??", pensé yo, pensamos todos. Una muestra gratis, claramente.

Fue entonces cuando "despelote" mete la mano en el bolsillo para sacar su celular y, en su lugar, saca una cara de sorpresa casi tan increíble como las gomas del traba. Le había pungueado el celular. Si antes nos reímos, ahora estábamos todos meándonos patas para arriba a más no poder. Qué le decís a tus viejos? "Bueno si, no se, venía caminando por la calle y un traba me pungueó el celular... - Pero estaba armado? No, peló tetas y me engomé". Tendrían que haber visto la cara de "no me mido" Van Dam, que no podía con su vida, completamente ebrio muriéndose de la risa, riéndose de la desgracia ajena al grito de "aaaaaaa te choreó el celular un trabaa!! jaaaaaaajajaaaaaajaja". Imperdible. Casi tan imperdible como su cara cuando metió la mano en el bolsillo para cerciorarse de que el suyo continuaba en su lugar, pero NO! Ahora, ESA cara sí que fue realmente imperdible. Los ojos grandes como dos huevos fritos cual escena de mi pobre angelito ("Kevin!"). Cómo admitir que a vos también te chorearon el celular luego de reirte tan desmedidamente de la desgracia de tu amigo?

Hoy me levanté con la voz a la miseria de tanto reírme a carcajadas. Es más, todavía me sigo riendo...Chicos no cambien nunca! jajaja

lunes 4 de febrero de 2008

Rocanrolenennn

Así como me despedí, me veo en la obligación de reportarme ahora que volví de mis ansiadas vacaciones en "patada en el culo a boina verde". Así es como definimos a San Bernardo luego de presenciar dicha escena. No los pienso aburrir, solo les voy a decir una palabra. Despelote.

Espero ustedes también hayan disfrutado sus vacaciones. Yo hoy comienzo lo que promete ser la quincena más ñoña de mi vida, a mucho estudio, mucho café, y muchas muy pocas ganas.

Tengo un par de ideas sobre las cuales quiero escribir, es solo que todavía no se recuperan mis neuronas de aquellos insalubres quince días que sucedieron a la primer quincena de enero, pero prometo que en cuanto mi capacidad cerebral vuelva a un decente ocho por ciento, volveré a escribir y seré millones (?).

¡Saludos a todos!